Democracia y derechos humanos

Esta presentación está basada en el resumen de los resultados de la cooperación sueca con Nicaragua entre 2001 y 2008. Para el texto completo con referencias detalladas se refiere al documento “Sistematización de la Cooperación Sueca con Nicaragua 2001-2008”

DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS (Instituciones centrales del estado)

 
Esta sección resume los resultados de programas en el marco del primer eje temático de la cooperación sueca, “gobernabilidad democrática y transparencia a través de cambios eninstituciones del gobierno”. Tres de los programas abajo mencionados, Policía, Facilitadores judiciales rurales y Desminado, fueron exitosos en relación a sus objetivos, contribuyendo a “una mejor gobernabilidad”, especialmente a nivel local. La Reforma al sector público fue parcialmente exitosa en mejorar la gestión financiera del estado. Sin embargo, en otras áreas de la reforma al sector, particularmente en la cooperación con Ministerio Público, los resultados fueron limitados.
  • Programa de reforma al sector público (2004-2009)
  • Policía Nacional (2002 – 2011)
  • Facilitadores judiciales rurales (2001 -2008)
  • Fiscalía (2006-2009)
  • Desminado (2003-2006)

Programa de reforma al sector público

(2004-2009; 32 millones de coronas suecas)
 
Un programa del Banco Mundial de reforma al sector público, iniciado con un crédito del Proyecto de Asistencia Técnica al Sector Público - conocido por sus siglas en inglés como PSTAC - fue implementado entre 2004 y 2008 y extendido hasta 2009. La meta de PSTAC es el desarrollo de un moderno y eficiente sector público. Entre las características de este sistema se destacan un manejo fiable y transparente del gasto público y una gerencia de recursos humanos basada en desempeños y resultados. La cantidad total aportada por el programa del Banco Mundial y donantes bilaterales (Dinamarca, Holanda, Reino Unido y Suecia) fue de 42 millones de dólares. La contribución sueca fue de 32 millones de coronas suecas.
Una evaluación de medio término realizada en 2006 señaló ciertos avances a nivel técnico con la constitución de un sistema administrativo y financiero integrado (SIGFA) que abarca el 70% del gasto público. Sin embargo, la evaluación también señaló ciertas debilidades en el diseño del programa, en la coordinación entre los subcomponentes, en el espacio limitado de los actores para incidir en los procedimientos, y en la necesidad de avanzar en otras áreas además de los sistemas de información. Se criticó el excesivo uso de consultores financiados por el programa, ya que muchos de ellos debieron de haber sido incluidos en el escalafón público y financiados con fondos públicos.

En el año 2007, el sistema SIGFA fue consolidado y se inició una desconcentración del sistema incluyendo cuatros unidades ejecutoras del Ministerio de Salud. A pesar de que la implementación de reformas en la regulación del servicio civil ha sido lenta, el establecimiento de un Consejo de Apelación fue considerado un avance significativo. Un nuevo escalafón salarial para funcionaros del estado fue implementado con reducciones considerables en gastos de consultorías. Estas medidas contribuyeron a la sostenibilidad financiera, pero resultaron en la pérdida de algunos funcionarios claves.

Una evaluación realizada en 2009 concluye que hubo buenos resultados en términos de gestión financiera (SIGFA), pero que permanecían debilidades en las auditorías financieras y otras áreas. La administración de recursos humanos ha progresado. Sin embargo, todavía persiste el problema de un exceso de financiamiento externo para funcionarios y un uso extendido de consultores externos con retribuciones demasiado altas.

Policía Nacional

(2002 – 2011; 130 millones de coronas suecas)
 
Suecia ha apoyado a la Policía Nacional de Nicaragua desde 1998. Durante el período de 2002 a 2006, la cantidad total contribuida fue de 45 millones de coronas y durante el período de 2006 a 2011 se acordó una contribución de 85 millones de coronas.

El objetivo del apoyo ha sido fortalecer la gobernabilidad democrática en Nicaragua a través de una reestructuración de la institución policial, un mejoramiento de su sistema de capacitación y una extensión de la cobertura de servicios policiales a nivel comunitario y rural. Desde el año 2006, el énfasis de esta cooperación ha sido apoyar la implementación del plan estratégico de la Policía Nacional para el período de 2005 a 2009, con especial énfasis en la mejora de la seguridad ciudadana y de un mayor acceso a la justicia para grupos pobres y vulnerables. Una parte integral del programa ha sido la asistencia técnica proporcionada por la dirección nacional de la policía sueca (Rikspolisstyrelsen). El objetivo de ese aporte sueco es fortalecer el enfoque preventivo en el trabajo policial a través de un modelo de policía proactiva comunitaria y una modernización del sistema de entrenamiento y capacitación.

Una evaluación externa del apoyo sueco realizada en el año 2006 concluyó que los objetivos del programa se cumplieron en gran medida. A pesar de las limitaciones en el presupuesto de la institución, fue posible crear bases sólidas para futuras asistencias técnicas y lograr una sinergia con los proyectos de apoyo a la Policía financiados por otras agencias de cooperación.

Se consideró que el programa tuvo un impacto importante en el desarrollo democrático de la Policía. El enfoque de derechos humanos y participación comunitaria se reflejaron en un mejor entrenamiento del personal policial para la atención al público, sobre todo en la atención a casos de violencia doméstica. Al final del período de implementación del programa, sólo un porcentaje pequeño de los 2000 empleados que participaron en la capacitación habían renunciado a su empleo en la Policía. Los controles internos de la Policía fueron fortalecidos a través de un sistema de inspectores regionales y fue desarrollado un modelo de evaluación cualitativa de los servicios policiales. Creadas en 1997 inicialmente como un proyecto aparte, las Comisarías para la Mujer y la Niñez han sido gradualmente incorporadas a la institución policial.

En el año 2008, un total de 35 Comisarías de la Mujer y la Niñez estaban operando a nivel municipal. Se ha establecido un sistema de apoyo a estas comisarías, compuesto por facilitadores locales de la sociedad civil. Un resultado importante de la incidencia por parte de la policía en coordinación con la sociedad civil, ha sido el incremento de las penas para los casos de violencia de género en el nuevo Código Penal aprobado por la Asamblea en 2007. El porcentaje de mujeres policías en Nicaragua (27%) es más alto que en otros países (incluyendo Suecia) y la proporción de estudiantes mujeres en la Academia de Policía es aún más alto (34%). En el año 2008, la Academia introdujo en su programa un curso de posgrado sobre género y violencia de género.

Facilitadores judiciales rurales

(2001-2008; 46 millones de coronas suecas)
 
A través de la Organización de Estados Americanos (OEA) Suecia brindó apoyo, en el período entre 1997 y 2002, al proceso de paz y democratización en las áreas rurales en conflicto en Nicaragua. Este apoyo se dio por medio de las comisiones de paz compuestas por líderes locales, y que han logrado convertirse en organizaciones legalmente reconocidas y económicamente independientes.

Una de las actividades de este programa se enfocó en mejorar los servicios judiciales. Posteriormente, la OEA, con el apoyo de Suecia, brindó asistencia a la Corte Suprema de Justicia para el desarrollo del Programa de Facilitadores Judiciales Rurales. El programa tuvo como objetivo fortalecer el respeto a la ley mediante un mejor acceso a la justicia en las zonas Norte, Centro y Atlántico de Nicaragua. El programa ha creado una red de líderes comunitarios y jueces locales. Los facilitadores judiciales trabajan en la comunidad de forma voluntaria para resolver conflictos a través de la mediación, prevención de violencia y asesoría legal, así como promoviendo el derecho a ser atendido por un juez local. Suecia ha aportado 46 millones de coronas al programa.

 
La evaluación de medio término realizada en 2006, concluyó que el programa obtuvo excelentes resultados. La población rural tuvo un mejor acceso al sistema de justicia, hubo una reducción de conflictos, hubo prevención de delitos y se inició una colaboración entre la justicia formal y el sistema de derecho tradicional indígena. Desde 2002, 46 mil casos, dentro de los cuales figuran 14 mil mediaciones, han sido manejados por los facilitadores locales de justicia.

En el año 2008, los resultados proyectados fueron superados. Más de 1,300 facilitadores habían sido capacitados y estaban sirviendo activamente a sus comunidades en 120 municipios del país. El 25 % de los facilitadores judiciales eran mujeres.

Ministerio Público

(2006-2009; 10 millones de coronas suecas)
 
Desde el año 2006, Suecia aportó 10 millones de coronas a un programa para el fortalecimiento de las competencias de los fiscales públicos en relación a casos de violencia de género y crímenes sexuales contra mujeres y niños. Este programa fue creado para complementar el trabajo de las comisarías de la mujer y niñez (ver 4.2.1). El proceso de implementación fue lento, y en el año 2007 no se reportaron aún resultados notorios. El apoyo al Ministerio Público finalizó en abril del 2009.
 

Desminado

(2003-2006; 33 millones de coronas suecas)
 
Suecia apoyó el programa de desminado de la OEA en Nicaragua durante dos períodos, de 1996 a 2002 (20 millones de coronas) y de 2003 a 2006 (33 millones de coronas). El desminado fue realizado por el Ejército de Nicaragua y supervisado por observadores internacionales. Otros donantes destacados del programa fueron Dinamarca, Noruega, Canadá y Estados Unidos.

Un resultado tangible del desminado ha sido una reducción sustancial en los accidentes y mutilaciones de niños y adultos durante el periodo de 2003 a 2006. Desde el inició del programa en 1996 hasta su finalización en año 2006, un 95% de las minas registradas habían sido destruidas. Talleres y capacitaciones sobre el riesgo de las minas han sido impartidos en 150 comunidades.