Sectores sociales

Esta presentación está basada en el resumen de los resultados de la cooperación sueca con Nicaragua entre 2001 y 2008. Para el texto completo con referencias detalladas se refiere al documento “Sistematización de la Cooperación Sueca con Nicaragua 2001-2008”

SECTORES SOCIALES

 
En resumen, se puede concluir que hubo progreso significativo en los programas apoyados por Suecia en los sectores sociales. En la mayoría de los casos, estos resultados estuvieron en línea con los planes y metas establecidas, aunque en el caso del programa sectorial de salud, algunos resultados fueron más modestos en relación a las expectativas. Definitivamente, se puede concluir que los programas han contribuido al “desarrollo de nuevos modelos y mejor gobernabilidad en las instituciones locales para aumentar las opciones y oportunidades de los pobres.”

La cooperación sueca con sectores sociales está enmarcada dentro de la segunda área temática de apoyo delineada en el Programa País del 2003 al 2005 “desarrollo de nuevos modelos y mejor gobernabilidad en instituciones locales para aumentar las opciones y oportunidades de los pobres”.

La cooperación sueca en esta área se ha concentrado principalmente en los servicios primarios de salud a través del Ministerio de Salud (MINSA). Se ha brindado apoyo también al programa país de UNICEF, que incluye proyectos de agua, sanidad y educación, así como al Fondo de Inversión Social (FISE). En esta sección, se evaluarán los siguientes programas:

  • PROSILAIS III (2000-2005)
  • Apoyo al Sector Salud (2005-2009)
  • Programa país UNICEF (2003-2010)
  • Capacitación a parteras (2005-2010)
  • FISE (2000-2003)
 

PROSILAIS III

(2000-2005, 93 millones de coronas suecas)

La meta general del programa fue el fortalecimiento de las capacidades del sistema descentralizado de salud para mejorar la situación de salud de la población en seis departamentos, con énfasis especial en grupos vulnerables y en áreas con problemas particulares de salud. Se brindó apoyo al nivel del sistema de atención primaria de salud (SILAIS) en seis de los diecisiete departamentos del país, con MINSA cómo contraparte y OPS y UNICEF cómo canales de apoyo y asesores técnicos.

Desde 1992 Suecia ha contribuido a este programa en tres etapas. El total aportado entre 2000 y 2005 fue de 93 millones de coronas. Un estudio elaborado en 2007, indicó que los resultados planificados fueron en gran medida alcanzados y que la intervención tuvo impacto en la situación de salud en las áreas de apoyo. Hubo una reducción en los índices de mortalidad materna y por malaria en cinco departamentos así como una reducción en la mortalidad infantil en cuatro departamentos. En tres de ellos, los índices de mortalidad fueron menores a la media nacional. Dos resultados importantes del programa fueron el fortalecimiento del marco institucional para la planificación, implementación, monitoreo y seguimiento financiero de los servicios del sector, así como en una mejor coordinación entre servicios de salud, gobierno local y sociedad civil.

Estos resultados positivos demuestran el potencial que tiene un sistema descentralizado de atención primaria de salud. El programa ha servido como modelo a nivel nacional y ha brindado insumos importantes al plan nacional de salud 2005-2015. Otro resultado importante de repercusión a nivel nacional fueron los efectos del fortalecimiento institucional del Ministerio de Salud. Este fortalecimiento fue fundamental para el establecimiento del programa sectorial de salud en el año 2005. Los resultados y las experiencias obtenidas han sido instrumentos para el desarrollo de lineamientos y de la planificación nacional, lo cual redunda en una mayor sostenibilidad de los logros.

 

Programa sectorial de salud

(2005-2009; 216 millones de coronas suecas)
Las metas del Programa Sectorial de Salud/Plan Quinquenal de Salud son:
Aumentar la calidad y el acceso a servicios de salud.
Fortalecer la red de servicios de salud en áreas meta.
Mejorar la gobernabilidad, construir capacidades institucionales y fortalecer la descentralización y la participación comunitaria local.

El apoyo de varios donantes al plan quinquenal se brinda a través de un fondo común (FONSALUD) en el que los donantes transfieren sus contribuciones a una cuenta de la Tesorería Nacional. El monitoreo e implementación del plan de salud se realiza dentro del marco de una mesa redonda del sector en el que participan autoridades del gobierno, organizaciones de la sociedad civil, entidades del sector privado y agencias donantes. Los donantes que apoyan el plan quinquenal a través de FONSALUD aplican procedimientos conjuntos en el monitoreo financiero y temas vinculados. Suecia aportó un total de 216 millones de coronas a FONSALUD.

 La evaluación de medio término del plan quinquenal (2008) indica, en relación a los principales indicadores de impacto, que la mortalidad materno-infantil bajó en general aunque no a los niveles-meta proyectados. Hubo diferencias sustanciales entre los departamentos, pero la reducción en departamentos priorizados (12 de 17), fue mayor que en los departamentos no priorizados. El porcentaje de nacimientos en instituciones de salud aumentó más allá que la meta proyectada (76% en lugar de 60%).

La evaluación de medio término del plan quinquenal concluye que de los objetivos principales, el primero fue cumplido en mayor nivel que los otros dos. Sin embargo, los diferentes actores del sector, fuera del nivel central, no perciben el plan quinquenal como un instrumento efectivo de trabajo.

La interacción entre el MINSA y otros actores es insuficiente. Por ejemplo, las ONGs participan en la implementación pero no en la planificación de actividades. Hay una falta de progreso en la descentralización, especialmente en relación a las capacidades de la Región Atlántica, y deficiencias en los sistemas de información y gestión, especialmente en relación a la falta de coherencia entre la planificación de actividades y la planificación presupuestaria.

La evaluación del 2008 de los procesos de apropiación, alineamiento y armonización de la cooperación internacional, indica que hay cierto progreso en estos rubros en el sector de salud pero que necesitan un mayor fortalecimiento. Entre los actores del sector aún persisten grandes variaciones en la visión y comprensión del enfoque sectorial. Con respecto a la apropiación, se señala que el MINSA ha mejorado su rol de liderazgo en la implementación del programa sectorial, también después del cambio de gobierno en 2007,

Sin embargo, se requiere de un mayor desarrollo de las capacidades institucionales así como una mejor coordinación entre la planificación de actividades y la elaboración del presupuesto. Con respecto al alineamiento y armonización, se indica que, a excepción de las grandes agencias multilaterales que todavía utilizan sus propios procedimientos y no forman parte del fondo común (FONSALUD), los sistemas y procedimientos nacionales están siendo más frecuentemente utilizados.

Cabe señalar que el sector salud fue afectado por una huelga de cinco meses del personal médico en el año 2006, y por los cambios de política introducidos al sector en el 2007 por el nuevo gobierno recién electo que instauró el derecho universal a la atención gratuita de la salud. A pesar de la lentitud en el proceso de apoyo y cooperación al programa sectorial, hubo avances especialmente en lo referido a la calidad y al acceso a servicios de salud.

Un estudio en el año 2009, resumiendo 30 años de apoyo sueco al sector salud en Nicaragua, confirma el rol importante que tuvo la ayuda sueca para el desarrollo del sistema de salud pública. Esto se refiere no sólo a la introducción de nuevos modelos de servicios básicos de salud, o de la planificación y participación comunitaria local, sino también a la promoción activa de Suecia reflejada en una mejor coordinación entre donantes y su rol en la creación de la modalidad de apoyo sectorial. El apoyo sueco a organizaciones que promueven la salud y los derechos sexuales y reproductivos, así como el apoyo a la capacitación de parteras, se consideran aportes importantes para el desarrollo del sector salud en Nicaragua.

 

Programa país UNICEF

(2003-2010; 80 millones de coronas suecas)

La meta general del programa fue abogar por y contribuir a la consolidación progresiva de una cultura que respete los derechos de la niñez, adolescencia y mujeres. El apoyo sueco al programa fue dirigido a fortalecer los sistemas nacionales y locales de salud, agua y sanidad ambiental, y la educación ciudadana. La cantidad total contribuida por Suecia fue de 80 millones de coronas.

Un estudio en 2007 indica que los informes de UNICEF por lo general brindan datos respecto a la implementación de actividades pero no presentan un análisis de los resultados o problemas encontrados. El informe de país 2008 señala que las actividades planificadas habían sido implementadas en gran medida y que los objetivos proyectados de los diferentes componentes fueron generalmente alcanzados. El equipo de monitoreo contratado por Asdi señaló que el programa cubre una amplia gama de necesidades dentro de los sectores de salud, educación, sanidad y protección social en municipios altamente pobres.

El equipo también señaló que el programa fue bien acogido y que había logrado una efectiva colaboración y coordinación interinstitucional. Sin embargo, también indicó la necesidad de mejorar la definición de objetivos, resultados, efectos e indicadores.

 

Capacitación de enfermeras obstetras

(2005-2010; 27 millones de coronas suecas)

La meta del programa es ofrecer capacitación por un año a 540 enfermeras obstetras. El grupo meta son enfermeras graduadas de las siete escuelas de enfermería. Una vez completado el curso de capacitación, se espera que las enfermeras obstetras regresen a laborar en sus respectivos centros de salud por un período no menor de dos años. La capacitación está organizada en cooperación con MINSA y la UNAN Managua. El total contribuido por Suecia fue de 27 millones de coronas.

La evaluación a medio término (2008) indica que el programa ha contribuido a fortalecer las capacidades tanto en el entrenamiento de enfermeras obstetras en las escuelas de enfermería como fortaleciendo la atención materna en los centros de salud. Cumpliendo las expectativas, la mayoría de las enfermeras obstetras capacitadas regresaron a laborar a sus centros de salud. La evaluación indica que hubo debilidades en la organización del trabajo práctico de las estudiantes durante la capacitación, así cómo en el monitoreo y comunicación de las actividades y resultados del programa. La evaluación concluye que durante los primeros años del programa se creó la base para la formación futura de enfermeras obstetras, pero que se tendría que asegurar el financiamiento y promoción de distintas modalidades de capacitación. Hacia mediados del 2008, 265 enfermeras obstetras se habían graduado en el programa.

 

FISE

(2000-2003; 28 millones de coronas suecas)

La meta del Fondo de Inversión Social (FISE) ha sido atender las demandas de la población pobre a través del financiamiento de infraestructura social básica en educación (escuelas), salud (centros de salud), y agua y sanidad (tuberías de agua, letrinas). Asdi ha brindado apoyo a FISE en dos fases desde 1995. La meta específica del apoyo sueco del 2000 al 2003 fue fortalecer la descentralización de la planificación, implementación y seguimiento de inversiones que fueron iniciadas en el periodo anterior en diversos municipios y comunidades. Los procedimientos de planificación fueron modelados a partir de la experiencia positiva de planificación participativa del programa de desarrollo local PRODEL (ver 4.5.1 abajo). La cantidad aportada del 2000 al 2003 fue de 28 millones de coronas.

El informe final de FISE 2004 señala que el apoyo del 2000 al 2003 financió 35 proyectos de inversión en ocho municipios. Estos proyectos beneficiaron a 17,000 personas viviendo en la pobreza y crearon 2,500 fuentes de trabajo. El apoyo también ayudó a FISE a cambiar sus procedimientos y métodos de trabajo. Ejemplo de esto fue una mayor participación ciudadana en la planificación de los proyectos y un mayor involucramiento y responsabilidad de los municipios en la planificación y la implementación de los proyectos.